|
Mezcla de españoles y africanos, con influencias de aborígenes y salpicada de apellidos franceses y ojos achinados; la nación cubana surge sobre una tierra fértil de naturaleza exuberante, en el crisol de tradiciones importadas y recreadas, religiones adoptadas en cultos sincréticos y nuevas costumbres adquiridas.
El criollo incorporó lo mejor de sus orígenes, en amalgama con las nuevas experiencias, sueños y aspiraciones; surgiendo así una nueva identidad catalizada por la abolición de la esclavitud y las luchas libertarias.
La hospitalidad y la generosidad, la sensualidad y la picardía de hombres y mujeres. El amor por la música y el baile, el choteo y la alegría por vivir, la capacidad de resistencia y adaptación, la explosividad y la rebeldía; son características afianzadas en el decursar de los años que propician esa forma muy peculiar de actuación: La cubanía.
El cubano de hoy no es el mismo de ayer ni el de mañana, las condiciones son diferentes para cada generación.
¿Cómo somos?, ¿Qué nos gusta y que nos disgusta?, ¿Cuáles son nuestras penas y alegrías?.
Esta exposición es un acercamiento a esas preguntas, un intento por mostrarnos como somos, no pretende sentar pautas ni agotar el tema, son solo pinceladas de un cuadro mayor.
Ha sido un reto evitar lo anecdótico y lo casuístico, la visión folklórica y turística, el extremo ácido y el edulcorado. Las imágenes han sido tomadas en el transcurso de los últimos 3 años recorriendo todo el país, compartiendo con nuestra gente en las calles y mercados, en los surcos y las fábricas, en los pueblos y ciudades, en la loma y en llano; forman parte de una colección del libro homónimo en preparación.
Detrás de cada rostro hay una historia, contada o ignorada, propia de cada personaje, pero en muchos casos, común a todos.
|